Porque escrito está: Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla, y toda lengua confesará a Dios. De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí
Romanos 14:11-12
Decía la antigua canción en alguna de sus estrofas del Trío Mar de Plata: «Tengo miedo que él me llame sin tener en mis archivos, algo digno que contar de mi destino… Temo que en una mañana, sin haber envejecido, una voz me diga: Tu tiempo se ha ido».
Nos guste o no, un día todos tendremos que presentarnos ante Dios y rendirle cuentas por nuestras vidas. Y la pregunta que me gustaría hacerte en estos momentos es: ¿Estás preparado/a para el momento que tengas que presentarte ante Dios? Siempre hay cosas de las cuales no nos gusta hablar mucho porque nos incomodan. Los anglosajones tienen una expresión que dice: «Hay un elefante en la habitación, pero nadie quiere verlo». Esto hace referencia a un problema o una situación que todos saben que está ahí pero que nadie quiere hablar de ello.
Parece que de la muerte es algo que nadie quiere hablar. De qué habrá después de la muerte es algo de lo que no nos gusta pensar demasiado ya que puede incomodarnos. Pero lo cierto, y esto es un absoluto, es que un día, si el Señor no viene antes, todos los seres humanos moriremos y después tendremos que presentarnos ante Dios.
Cuando llegue ese momento, ¿cuál será tu excusa? ¿Qué le dirás al Señor? ¿Tienes miedo de presentarte ante Él? Entrégale toda tu vida y verás que Dios cambiará tu miedo en esperanza y alegría. El gozo de una persona solo viene del Señor
Tomados del libro de devocionales del Pastor: “Meditad sobre vuestros caminos”.