Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora… Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin
Eclesiastés 3:1 y 11
¿Cuántas veces habremos oído decir «No tengo tiempo»?Y ¿cuántas veces lo habremos dicho nosotros mismos? No tengo tiempo.¿Cuánto de ese tiempo has invertido en las cosas de Dios? ¿Cuánto ha sido invertido en cosas pasajeras y vanas de este mundo?
Creo que si eres honesto contigo mismo descubrirás que mucho de ese tiempo lo hemos perdido o malgastado en cosas superficiales y pasajeras de este mundo. Personalmente me veo retratado en esta reflexión. Si tú, al igual que yo, te puedes ver retratado en esta reflexión, tomemos medidas al respecto. Creo que una buena medida será orar, meditar y preguntarle al Señor: ¿En qué estamos ocupando nuestros días, horas, minutos y segundos? Para poder darle al Señor lo mejor de nuestro tiempo y vida.
Salomón en los versículos del encabezamiento nos recuerda que hay tiempo para todo. Y que todo lo que Dios ha hecho es hermoso en su tiempo. Sería bueno que disfrutáramos en todo momento de los tiempos de Dios para que pudiéramos gozar de la vida desde la perspectiva suya.
Cada uno de nosotros decidimos cómo queremos invertir el tiempo que tenemos. Teniendo presente que ese tiempo incluso que tenemos nos lo ha regalado el Señor para que lo aprovechemos conforme a su voluntad.
Tómate hoy tu tiempo y reorganiza tus prioridades para que, como dice el salmista, podamos decir: «Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría».Salmo 90:12.
Tomados del libro de devocionales del Pastor: “Meditad sobre vuestros caminos”.