Siempre agradecido

Estad siempre gozosos. Orad sin cesar. Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con nosotros en Cristo Jesús

1 Tesalonicenses 5:16-18

Cuenta la historia que cuando Robinson Crusoe se vio a sí mismo encerrado en una isla solitaria, tomó una hoja de papel y redactó dos columnas encabezadas por lo que él llamaba «lo bueno» o «lo malo» de la situación. Se encontraba aislado en aquella isla desierta, pero estaba todavía vivo, no ahogado como los demás compañeros. Estaba lejos de la sociedad humana, pero no muriéndose de hambre. No poseía mucha ropa, pero estaba en un clima en el que realmente no la necesitaba. No disponía de armas para defenderse, pero allí no existían bestias salvajes como las que había visto en África. No tenía nadie con quien hablar, pero Dios había enviado el barco cerca de la playa de forma que pudo hacerse con todo lo que de verdad era necesario. Así que concluyó que no hay condición en la vida que sea tan miserable en la que no pueda encontrar algo por lo que estar agradecido.

En estos versículos donde el apóstol Pablo, que no había pasado pocas cosas, exhorta a sus oyentes a que vivan sus vidas de una manera agradecida. Ya que la falta de gratitud a Dios es una característica de los incrédulos. Los creyentes somos llamados y su Palabra lo dice de manera imperativa a: «Dad gracias a Dios en todo…». Querido amigo lector, el gozo que el Señor da es apropiado en todo momento. No es un gozo que tiene que ver con las circunstancias. Porque si nos dejamos llevar por las circunstancias de este mundo, ni oraremos casi nunca ni le daremos gracias a Dios por todo lo bueno que Él es y hace a nuestro favor. Te animo a que en este día tomes papel y lápiz y apuntes todas esas cosas buenas que Dios ha hecho y sigue haciendo a tu favor y hacia los tuyos. Si no encuentras motivos suficientes para darle las gracias a Dios, entonces plantéate si realmente lo has conocido o no lo has hecho.

Tomados del libro de devocionales del Pastor: “Meditad sobre vuestros caminos”.