Los 10 mandamientos del diablo

Jesús entonces les dijo: Si vuestro padre fuese Dios, ciertamente me amaríais; porque yo de Dios he salido, y he venido; pues no he venido de mí mismo, sino que él me envió… Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira

Juan 8:42 y 44

Seguramente habrás leído como yo los diez mandamientos. Y me atrevería a decir que muchos de vosotros podríais decirlos de memoria. Si no todos, la mayoría, pero me imagino que la gran mayoría de nosotros podríamos saberlos. Pero si te preguntara por los diez mandamientos de Satanás, ¿los sabrías decir? Espero que no te hayas quedado en estado petrificado en estos momentos. Voy a tomarme la libertad de escribírtelos:

  1. Créeme porque yo sé lo que te digo.
  2. Cree en Dios a tu manera, vive como tú quieras.
  3. No leas la Biblia mucho, tienes que descansar y la letra pequeña te puede dañar los ojos.
  4. No ores tanto, recuerda que Dios sabe lo que tú necesitas, a Él no se le olvida, no lo molestes.
  5. No vayas al templo. En tu casa puedes adorar a Dios con más comodidad sin tener que levantarte temprano.
  6. No des diezmos ni ofrendas. Dios es muy rico.
  7. No aceptes cargos en la iglesia. Otros lo hacen mejor que tú.
  8. No digas siempre la verdad. Hay que ser prudentes.
  9. No te preocupes, otros viven peor que tú.
  10. No te preocupes por tus hijos, alguien les enseñaría en la iglesia.

Se llama vivir despreocupados, sin compromiso. ¿Se habrán llenado nuestras iglesias de personas que practican más estos diez mandamientos de Satanás que los diez mandamientos de Dios? Piensa por un momento en esto… ¿Habré yo en algún momento de mi vida vivido más cerca de estos diez mandamientos de Satanás que de los diez mandamientos de Dios? ¿Podré estar cayendo ahora mismo en alguno de ellos? Por favor, revísalos de nuevo, toma un tiempo y ordena lo que tengas que ordenar en tu vida. Al fin y al cabo es cuestión de prioridades. Y nuestras prioridades determinarán nuestro destino.

Tomados del libro de devocionales del Pastor: “Meditad sobre vuestros caminos”.