9 no devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición.
1 Peter 3:9 RVR60
John Wesley escribió en una ocasión: «Haz todo el bien que puedas, por todos los medios que puedas, de todas las maneras que puedas, en todos los sitios que puedas, a todas las horas que puedas, a toda la gente que puedas, durante todo el tiempo que puedas».
Los cristianos somos llamados a ser personas de bendición a otros. Lamentablemente en el mundo donde vivimos parece que el rencor, el odio, los resentimientos, etc., es lo que más se impone.
En el versículo del encabezamiento el apóstol Pedro, inspirado por el Espíritu Santo, nos insta a que seamos personas de bendición. Recordando siempre que cada uno de nosotros hemos recibido innumerables bendiciones por parte de Dios cuando lo que realmente merecíamos era juicio.
¿Hay cosas en tu vida, quizás raíces de amargura, dolor, resentimiento y otras cosas que te impiden vivir una vida plena siendo bendecida y de bendición para otras personas? Hoy es un buen momento para que tomes un tiempo, hables con el Señor, primero le des gracias por todo lo que Él te ha regalado y luego le pidas que te ayude a ser de bendición para otras personas. Pídele a Dios que te ayude a decir y pensar en este día cosas buenas de cualquier persona de tu familia, conocidos, amigos e incluso enemigos. Si lo haces así, y tu vida comienza a tomar ese rumbo, en la primera persona que notarás la diferencia será en ti mismo. Pruébalo, no perderás nada.
Tomados del libro de devocionales del Pastor: “Meditad sobre vuestros caminos”.
