15 Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, 16 aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.
Efesios 5:15-16 RVR60
Benjamin Franklin dijo en una ocasión: «Las tres cosas más difíciles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo».
Es interesante cómo la Palabra de Dios hace una clara diferencia entre un sabio y un necio. En este caso concreto de los versículos del encabezamiento cuando habla de necio no se está refiriendo a una persona que tenga alguna limitación física, sino que está haciendo referencia a una persona que vive alejada y separada de todo lo bueno que Dios enseña en su Palabra. Por lo tanto, es una persona que vive completamente despreocupada de la realidad del tiempo. Los creyentes en todo momento deben vivir ocupados en hacer la voluntad de Dios aprovechando cada oportunidad para que Dios pueda sentirse satisfecho con sus vidas.
Como creyentes debemos redimir al máximo ese tiempo que incluso no es nuestro y que nos viene dado por Dios, aprovechando cada oportunidad que tengamos en el diario vivir para adorar y servir a Dios. Si lo hacemos así, estaremos viviendo como sabios; en cambio, si así no lo hacemos, pasaremos a estar dentro del club de los necios.
Es necesario entonces que cada día al abrir nuestros ojos y despertarnos en la mañana le pidamos al Señor que nos ayude a redimir el tiempo que Él nos va a dar en ese día para que pueda ser usado para su gloria. La idea general de todo esto es que nuestro mirar, nuestro hablar, nuestro callar, nuestro caminar, etcétera, tiene que estar dedicado a vivir como sabios. Sabemos que es un desafío enorme, y por ello tenemos que pedirle a Dios su ayuda diaria.
Tomados del libro de devocionales del Pastor: “Meditad sobre vuestros caminos”.
