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Mis condiciones o las de Dios

He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado.

Daniel 3:16-17

El gran reformador Martín Lutero dijo en una ocasión: «Si la carne se queja y clama, como Cristo clamó y fue débil; el espíritu, no obstante, está dispuesto, y con suspiros inefables exclama: Abba Padre, eres tú; tu vara es dura, pero sigues siendo mi Padre».

Vivimos en un mundo donde ponemos condiciones para todo. Si vamos a comenzar en un trabajo, necesitamos saber primero las condiciones. ¿Cuánto nos van a pagar? ¿Cuáles son mis derechos?, etc. Si vamos a comprar una casa, un coche, etc., queremos saber las condiciones. Y lo más lamentable de todo, como el mundo gira de esta forma creemos que a Dios también tenemos que ponerle condiciones.

Cuántas veces quizás le habremos dicho a Dios: Señor, si tú me das un buen trabajo, entonces yo iré más a las reuniones y me comprometeré más contigo. Señor, si tu sanas esta enfermedad en mi familia, entonces yo te prometo que… Y queremos tener un Dios condicionado. Podríamos decir como «un Dios a la carta». Imagínate por un momento que vas a un restaurante a comer y el camarero te pone delante la carta, tú miras y luego decides que quieres comer. Pues a veces con Dios hacemos lo mismo. Le decimos: Señor, si tú haces esto, entonces yo haré esto otro.

Me maravilla la actitud de los tres amigos de Daniel. Ellos estaban pasando por una terrible prueba, tanto es así que podían perder sus vidas. Pues a sabiendas de todo esto, ellos le dicen al rey que el gran Creador del Universo podría salvarlos en ese momento de la muerte, pero que, si decide no hacerlo, aun así, ellos van a seguir confiando en Dios. ¿Seguirás confiando en Dios? ¿Serán tus condiciones o las de Dios?.

Tomados del libro de devocionales del Pastor: “Meditad sobre vuestros caminos”.

Rev. Bruno González

Pastor Principal

El Pastor Bruno González nació en Las Islas Canarias, España. Ha servido al Señor como pastor en España y Canadá por más de 20 años. Está felizmente casado con Lidia y tienen una preciosa hija llamada Jana. Ha trabajado en la fundación de Iglesias en diferentes lugares, y como profesor y director de diferentes Seminarios. Cursó sus estudios para el grado de Licenciatura en SEFOVAN, Seminario Europeo de Formación Teológica y Evangelización, en Madrid. Su Maestría en Estudios Teológicos los hizo en SWBTS, Southwestern Baptist Theological Seminary, y su Doctorado (Ph. D.) con especialidad en Estudios Bíblicos los desarrolló en LBU&S, Louisiana Baptist University & Seminary. Actualmente tiene publicados dos libros: “Job ante la Grandeza de Dios” y “Meditad sobre vuestros caminos”. Su pasión es predicar, enseñar la Palabra de Dios, y servir al Señor en su Iglesia Cristiana y Misionera de Kissimmee.