Entonces Acab convocó a todos los hijos de Israel, y reunió a los profetas en el monte Carmelo. Y acercándose Elías a todo el pueblo, dijo: ¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos: Si el Señor es Dios, seguidlo; y si Baal, id en pos de él? Y el pueblo no respondió palabra
1 Reyes 18:20-21
Seguramente habrás oído como yo muchas veces esa expresión que dice lo siguiente: «Esa persona nada entre dos aguas».
Permíteme ponerte un ejemplo sobre esto: Durante la guerra civil, los Estados que estaban en la frontera fueron los que más sufrieron. Había muchas personas que trataban de quedar bien con ambos bandos. Tenían las dos banderas, y de acuerdo con la situación del momento izaban una u otra, y se aliaban con uno u otro ejército. ¿Sabéis lo que les sucedió? Fueron despreciados por ambos ejércitos y sus casas fueron arrasadas.
Esto mismo es lo que le estaba pasando al pueblo de Israel en estos momentos. Ellos por un lado querían servir al Señor, y por otro lado habían decidido servir a los baales y dioses falsos que adoraban muchos de ellos. El pecado de Israel no fue un rechazo total del Señor, sino el procurar combinar la adoración a Dios con la adoración a Baal.
Tristemente, eso mismo está sucediendo en nuestra época. ¿Cuántas veces queremos parecer los mejores cristianos los domingos en nuestras reuniones, pero durante la semana estamos más interesados en servir y hacer las cosas más como los baales (los dioses de nuestra época)? Llámese comodidad, autojustificación, etc.
¿Cuántas veces en nuestras reuniones cerramos nuestros ojos y le cantamos al Señor: te serviré, haré lo que me pidas, caminaré por tus caminos… y luego los lunes, ay, los lunes? Parece que nos hemos reformateado y ya todo lo que decíamos los domingos con los ojos cerrados y las manos levantadas ha perdido todo su sentido.
Estimado amigo, el mundo está buscando buenos ejemplos. De los otros vamos sobrados, tanto en la sociedad, en la política, en los medios de comunicación, e incluso me atrevería a decir, aun a pesar de las críticas que pueda recibir, en nuestras iglesias, etc.
Tomados del libro de devocionales del Pastor: “Meditad sobre vuestros caminos”.