Guíame, Señor, en tu justicia, a causa de mis enemigos. Endereza delante de mí tu camino. Porque en la boca de ellos no hay sinceridad. Sus entrañas son maldad, sepulcro abierto es su garganta, con su lengua hablan lisonjas
Salmo 5:8-9
La gente cree que es muy sincera, y no se dan cuenta de que esa «sinceridad que ellos proclaman» los está llevando directamente al infierno. Permíteme ponerte un ejemplo: Supongamos que yo me dirija a un banco y presente un cheque por diez mil dólares, entonces el cajero me pregunte si tengo fondos, y yo le respondo que no los tengo ni en ese banco ni en ningún otro; y que cuando me pregunte sobre qué base quiero cobrar el cheque, le conteste que debido a mi sinceridad; y le agrego: No hay en toda la ciudad un hombre más sincero que yo. ¿No pensaría que estoy loco? ¿Cuánta gente hoy día pasa por la vida pensando que todas las ideas son buenas? ¿Cuántos opinan que todo vale siempre y cuando te sientas bien contigo mismo?
Tristemente he escuchado personas que hablan así de sí mismos; y seguramente tú también las habrás escuchado. Lo que espero y deseo es que tú no seas de esas personas que piensan así. Voy más lejos, y produce un profundo dolor a mi alma y corazón pensar que muchas personas que se llamaron por un tiempo cristianos, que asistieron con regularidad a la iglesia, que incluso tenían ministerios, y muchos de ellos parecía que podían llegar lejos en las cosas del Señor, hoy son «tan sinceros» que han abandonado la fe y se creen todo este tipo de mentiras que el mundo y el enemigo ofrecen. Estimado amigo lector, los tiempos que nos están tocando vivir son tiempos, donde la gente «con su aparente sinceridad» están no solo perdiéndose ellos, sino que están llevando al caos a muchos creyentes que son como niños espirituales y aún no han madurado. Cuantas veces incluso «algunas denominaciones evangélicas» se están abrazando con otras religiones «para encontrar una paz mundial». ¡Madre mía, Dios nos libre de los de adentro que de los de afuera ya nos apañamos solitos…!
Tomados del libro de devocionales del Pastor: “Meditad sobre vuestros caminos”.